Cajiqueños cuestiona la construcción de nuevos proyectos VIS

En la actualidad se están construyendo veinticinco proyectos de vivienda de interés social en el municipio de Cajicá, además el estado ha reubicado familias en condición de vulnerabilidad en varias de estas viviendas lo cual ha ocasionado rechazo entre los habitantes del sector.


Por 300.000 pesos mensuales, Carolina* tiene derecho a un cuarto en un inquilinato, ubicado en el centro de Cajicá, para ella, su esposo y sus tres hijos. Todos duermen en la misma cama y comparten un baño con los miembros de otras 15 familias que residen en la casa.

Como ella, la llegada masiva de personas provenientes de otras regiones del país a esta población de Cundinamarca –muchas como víctimas del desplazamiento– se debe especialmente al acelerado crecimiento urbanístico del municipio, de acuerdo con expertos.

Del 2005 a la fecha, según la Secretaría de Planeación de Cajicá, se han construido cerca de 3.000 unidades de vivienda. Actualmente se desarrollan 25 proyectos inmobiliarios.
Esas construcciones han traído nuevas ofertas laborales. “Llegan desplazados a Soacha, que luego se vienen a Cajicá y se quedan porque aquí encuentran oportunidades de trabajo. Como se adelanta cantidades de proyectos urbanísticos, hay mucha oferta en construcción”, aseguró Edilberto Sastre, experto en planificación del desarrollo regional.
Por ese ‘boom’ inmobiliario en el municipio también hay escasez de parqueaderos, las vías se están quedando cortas y el alcantarillado que actualmente funciona no es suficiente. Además, la población teme que la inseguridad aumente por la presencia de personas ‘ajenas’ a Cajicá.

Para el alcalde Óscar Mauricio Bejarano es claro que los proyectos inmobiliarios golpean negativamente al municipio en aspectos como movilidad y servicios públicos, pero subrayó que, además de ser una buena oportunidad para invertir, se activa la economía. “Sabemos que la llegada de personas por trabajo, así como el movimiento de materiales y maquinaria, genera percepción de inseguridad –explicó–; también hay que mejorar la prestación de servicios públicos, como alcantarillado, pues algunas redes aún son muy pequeñas y esto puede causar inundaciones. Por eso luchamos por construir un plan maestro de alcantarillado con el que se le haría un cambio al actual y, además, ya se fortaleció a la Policía con 35 hombres adicionales y nuevos equipos”.

Frente al incremento de inquilinatos –casas donde inicialmente había cuatro cuartos y vivía una sola familia, y que hoy son ocupadas por 15 personas– Bejarano agregó que “gracias a la llegada de más policías podremos hacer una revisión de los antecedentes en las casas, para alejar a las personas que vienen al municipio con malas intenciones y no, como otros, realmente a laborar”.

Costos más bajos

La opinión sobre el crecimiento urbanístico está dividida entre la población.
El bajo costo de los inmuebles es una de las ventajas del crecimiento. Se consiguen apartamentos, de unos 60 metros cuadrados, desde los 70 millones de pesos.
“Vemos a Cajicá como una oportunidad para invertir. En Bogotá todo está carísimo, prácticamente imposible de pagar”, dijo Álvaro, un bogotano que llegó hasta allá con el ánimo de comprar apartamento.

El cajiqueño Carlos Rozo, por ejemplo, está a favor de la ejecución de esos proyectos. “¿Quién no quiere desarrollo? Eso hace que las vías y el alcantarillado mejoren; que los predios se valoricen”, aseguró.

“Nos ponen rejas que impiden el paso a calles pavimentadas que hicieron por las obras; además, nadie nos preguntó qué, ni en dónde iban a construir. Sentimos que nos hacen a un lado”, dijo una vecina del sector de La Estación.

El experto en urbanismo Edilberto Sastre –por su parte– concluye que “hay quienes llegan a Cajicá buscando empleo; la clase media llega buscando oportunidades de vivienda a bajo costo y la clase alta busca una vivienda de lujo”.

* Nombre cambiado por petición de la fuente.

Fuente: Redacción Cundinamarca, El tiempo.com

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